February 16, 2007

Dia de visita

Es martes, es día de visita y ella se presenta puntual. Sabe que el no esta en la sala de espera. Así que recorre los pasillos sonriendo a todos los internos que encuentra de camino a su cuarto.
El esta ahí, como siempre, sentado en un rincón observando las palmas de sus manos. En el momento en que ella entra al cuarto, sus manos se cierran y su actitud cambia. Su mirada es mas inteligente, su postura mejora y con un extraño movimiento de la boca imita una sonrisa. La invita a sentarse junto a el.
Ella acepta encantada. Se acerca y lo besa. Se sienta a su lado y recarga su cabeza en su regazo. Le permite acariciar su cabellera mientras recuerda su vida juntos.
La primera vez que se vieron, el tenia cinco años. Ella se escondía en el parque y daba malos consejos a los niños y jóvenes que paseaban cerca de ella. Mucha gente escuchaba sus palabras pero nadie se detenía a saludar. Cuando estaba dispuesta a irse descubrió a este pequeño niño observándola desde el área de juegos. Con un puño lleno de arena, esperaba a que alguien usara el pasamanos para lanzar su proyectil a su cara. Pero era evidente que el observarla era un juego mucho mas entretenido. Ella sonrió y se despidió con un gentil movimiento de manos. El, rápidamente lanzo la arena a una niña que se encontraba detrás de el y respondió de la misma forma.
Recuerda también cuando el tenia diez años y juntos perseguían al gato del vecino. Querían cortarle las patas para poder jugar con ellas, eran tan suaves.
Pasaba juntos todas las tardes, ella le platicaba de las cosas que había visto y el prestaba mucha atención.
Cuando el cumplió dieciocho le declaro su amor, pero ella no podía corresponder. Así que el termino tatuándose sus bellos ojos en las palmas de sus manos, para poder sentir la dicha de su mirada en todo momento. Ella se sintió halagada y el continuo con las ofrendas. El edificio de departamentos que incendio. Las cartas de amor que escribía en las paredes del metro con la sangre de jovencitas. Las esculturas echas con los huesos de las palomas del parque donde el vivía.
Una tarde, los individuos en batas blancas vinieron por el. Ha estado en el manicomio desde entonces. Demasiado sedado para intentar hacerla sonreír. Pero no importa, ella no lo ha abandonado.
Hace un par de horas que las visitas se fueron. Han pasado una maravillosa tarde, pero ella debe irse. Se levanta, lo besa repetidas veces y le dice que regresara la próxima semana. La sonrisa en el desaparece, se levanta y comienza a golpear ventanas y paredes. Es pura frustración.
Los enfermeros se avecinan a su habitación, el paciente del cuarto 22 tiene otra crisis violenta, como todos los martes. Necesitan encontrar sedantes más fuertes.
Mientras los enfermeros intentan controlarlo, la locura sale de la habitación lentamente. Le da pena dejarlo. Conoce a cada uno de los pacientes en este y otros edificios, pero el es especial. El siempre se dio tiempo para verla, escucharla y hacerla sentir bien. El la acepta tal como es. El es uno de sus favoritos y ella lo recordara por siempre.

February 13, 2007

Musas

Este día de San Valentín se lo dedicare a lo único que tengo. Mis musas. Algunas de ustedes seguramente saben que lo son. Algunas tal vez no. Existen algunas musas del pasado y siempre espero una que otra en el futuro. Tal vez alguna ha visto algo de ella misma en alguna triste historia. Con un poco de atención tal vez haya visto algo de mí.
Se supone que en este día les de algún regalo, algo que las haga sentir bien. Algo que las haga saberse amadas. Desgraciadamente no soy fan de apoyar esteriotipos así que no les enviare chocolates en forma de músculos vitales caricaturizados, lo único que puedo darles son letras. Y no muy buenas… Tal vez pueda darles algo más, aunque sea pequeño. Un poco de inmortalidad. Pues mientras mi cerebro funcione (aunque no muy bien), serán siempre recordadas y admiradas.
A lo largo de mis cuentillos he hablado de sonrisas, ojos, tatuajes, aromas, silencios, ausencias, presencias y demás, estas ideas han llegado por obra de magia, en alas de cuervo, montando estrellas fugaces o simplemente en coche después de un agotador día de trabajo. Tengo una musa para la música, una para la literatura, una para la soledad y hasta una para ir al súper. Existen las que hace muchos años que no veo, las que no puedo dejar de ver cuando me duermo y una que otra que en verdad nunca he visto. Hay algunas reales y otras inventadas. Algunas demasiado jóvenes y otras que sobreviven a través del tiempo.
Y aunque se que todas están increíblemente fuera de mi alcance, no me doy por vencido, pues se que cuando ustedes, Oh musas!, dignan voltear hacia abajo, pueden ver esta pequeña criatura que deambula en lugares oscuros pero que es un tanto curiosa, y sonríen. Justo como ahora. Y son esas últimas mi más valiosa posesión.
Espero disfruten este día y todos los que le siguen.
Saludos.

February 10, 2007

Un intento mas

Me acerco lentamente y con mi mejor sonrisa comienzo la conversación.
-Suman ya 10,534, divididas en 14 categorías y muchas más subcategorías. Cada momento en el que no trabajo o duermo lo dedico a ellas. Mis fotografías. Pequeños fragmentos robados al tiempo.
Le muestro mi cámara con la foto mas reciente aun en la pantalla de cristal líquido.
-…
Silencio.
-Estoy convencido de que no hay nadie que necesite estos fragmentos más que yo. La vida me resulta demasiado rápida. Cada que se presenta uno de esos momentos especiales, me detengo a observarlos, pero el único que se detiene soy yo. Todo lo demás continúa en movimiento. Es así como la vida me pasa de largo.
Mientras estoy ensimismado en la belleza de alguna mujer, esta se cansa de esperarme y se va. Para cuando me doy cuenta de lo que ha pasado, es demasiado tarde para recuperarla.
Mientras disfruto de la honesta sonrisa de un bebe, él crece y se va a hacer su vida a otra parte.
-…
No logro conseguir una respuesta o una mirada aun. Continúo.
-Fue esa la razón por la que comencé a tomar fotografías, pero no me resulto como yo esperaba. Creía poder utilizarlas para admirar los detalles cuando estuviera a solas, pero lo que vi impreso en esos brillosos papeles fue más de lo que mi cerebro pudo soportar. La belleza me golpeo de frente y aun no soy capaz de levantarme.
Desde ese día cargo una cámara a donde quiera que voy. Algunas veces tengo suerte y puedo capturar un fragmento más. Algunas otras, vienen ocultos dentro de los momentos felices que familiares y amigos deciden compartir conmigo.
Aprendí a manipular luces, sombras, ángulos, lentes, programas de edición y todo lo que pudiera ayudar a mejorar la experiencia. Las utilizo como mensajes cada que no puedo expresar mi idea con palabras (cosa que pasa prácticamente cada vez que lo intento). Pero al parecer perdí algo en el proceso. Algunos opinan que fue el presente, otros que simplemente la razón. El caso es que hoy en día, la única manera de ver el mundo sin sufrir dolores de cabeza, es a través de mis fotos.
-…
Por fin, parece algo interesada. Es ahora o nunca.
-Lo que nos lleva al motivo de estas palabras. Hace unos meses apareciste en el rincón en uno de mis retratos. De entre todas las maravillas capturadas por mi cámara eres por mucho la mejor. Me impresionaste de sobremanera y empecé a buscarte y cuando te encontré, a observarte.
-¡!
Se le nota asustada. Tengo que apresurarme.
-Se que eso suena escalofriante, pero no temas, soy inofensivo. En estos meses he aprendido mucho de ti. Se que le das tu amor a un buen hombre, que tus niños son dueños de tu tiempo y que importantes cuestiones ocupan tu mente. He deseado inmortalizarte en formato jpg tantas veces, pero nunca me convenzo de hacerlo. Un sentimiento de deshonestidad me invade al pensar que robare tu imagen, así que hoy decidí arriesgarme un poco y acercarme para pedirte, no, para suplicarte, que compartas tu belleza conmigo. Para pedirte que me permitas amarte de la única manera de la que soy capaz. A la distancia.
-
En rápido movimiento, se levanta y se aleja prácticamente corriendo.
-¡Espera, por favor, no te vayas…!

February 02, 2007

Can you feel the pain tonight?

Una vez mas una pareja a la distancia acaba con mi buen humor. No los conozco, no puedo ver sus caras y aun así logran herir algo dentro de mí.
He olvidado que estaba haciendo. A donde me dirigía. Pero esta banca parece ser tan buen destino como cualquiera. Derrotado me dejo caer y me preparo para la tortura que esta por venir. Vienen a mi mente todos esos personajes animados que logran conseguir la felicidad y vencer al enemigo en poco menos de dos horas. Pero que hacer si el enemigo es uno mismo?
Recuerdo unos impresionantes ojos. Una encantadora sonrisa. Una maravillosa actitud. Todas en relaciones diferentes. Pero a final de cuentas malas relaciones.
Defectos en mi personalidad son los culpables. Mucha imaginación y poca actividad según entiendo. Me pregunto si Microsoft producirá pronto un parche que corrija los errores de mi diseño original. Je! Seguro cuando salga, estará completamente fuera de mi presupuesto.
Después de un par de horas de esto la duda cambia un poco. Es el miedo el problema? Aun recuerdo el rechazo. El cansancio en los ojos. La sonrisa que desaparece. La actitud que se aleja. La verdad no se si puedo soportar eso una y otra vez. Definitivamente no quiero. Aunque siempre termino convencido de que vale la pena. Soy así de estúpido.
Anochece. Por fin decido levantarme y meterme al primer bar que encuentro. Se que no encontraré la respuesta aquí. Que en este lugar abunda la diversión pero falta la sustancia. Me dirijo al rincón, donde nadie podrá verme, antes de llegar volteo y lanzo una pregunta al público en general esperando, con todo mi ser obtener una respuesta.
Can you feel the pain tonight?