Cuarteto
Ha sido un mal día. Es fácil decidir eso cuando el llegar a mi deprimente apartamento es por mucho lo mejor que me ha pasado hoy. El sentimiento se termina rápido. Al entrar puedo ver a las tres únicas mujeres que me prestan atención, cada una en un rincón y sin dirigirse la palabra. La imagen es espectacular. Tanta belleza en un solo cuarto es simplemente demasiado. La rubia vestida completamente de blanco, con la mirada un tanto vacía. La joven punk que viste todo tipo de azules en la cara, el pelo y la ropa. La mujer de color, con su vestido de noche negro y su actitud de que ya lo ha visto todo en esta vida. Cada una de ellas ha compartido su tiempo conmigo, me ha platicado sus penas y puede que mas importante ha escuchado las mías. Alguna ha compartido mi cama, la otra, largos paseos por la ciudad, la ultima mucho más que eso.
Cierro lentamente la puerta detrás de mí. Las saludo y les pregunto si quieren algo de tomar mientras me dirijo a la cocina. ¿Agua, café, whiskey? Me pregunto en que clase de problema estoy metido. Ninguna de ellas parece feliz. A pesar de que no tengo una relación seria con ninguna de las tres, tendría grandes problemas si tuviera que decidir por solo una. Regreso a la sala con 4 tazas de café sin azúcar. Es así como lo tomamos, amargo. Las tres están esperándome con una pequeña sonrisa. Las cosas mejoran un poco al parecer.
Pasamos toda la tarde platicando, compartiendo historias de amor, locura y muerte. Quiroga estaría orgulloso. A media noche la mujer de color se levanta y dice que es suficiente, es hora de irnos. La rubia le dice que esta pasando un muy rato, que no es muy común que pueda pasar su tiempo así, que si no podemos esperar un poco mas. La joven punk se suelta a llorar, dice que no es justo, que siempre que se esta divirtiendo realmente las cosas tienen que terminar así. Ella les contesta con un aire casi maternal que a ella no la hace feliz tampoco, pero que así es como debe de ser, como siempre ha sido. Yo les pido que se queden, les digo que no tienen que irse si no lo desean. La joven viene hacia mí y entre sollozos me abraza mientras me dice que yo voy a ir con ellas. La rubia se acerca asintiendo con la cabeza. La mujer de color, ya enfrente de mi, me besa. Es entonces cuando me doy cuenta de que toda mi vida he tenido una relación seria con ellas, con las tres. Somos un cuarteto y debemos irnos. Una extraña puerta se abre a la mitad del cuarto y la Soledad, la Tristeza, la Oscuridad y yo la atravesamos juntos.
El disparo despertó a todo el edificio. El sonido viajo por los conductos de ventilación directo a las habitaciones. Pero eso fue lo único que sorprendió a la gente de su suicidio. Todos lo que lo conocían sabían que había algo extraño en el. Siempre solo, siempre vestido de negro, siempre con esa mirada triste. Se preguntaban que significado tendría el beso azul que tenia marcado en la mejilla izquierda, pero no les preocupaba mucho, seguro alguna extraña referencia literaria o algo por el estilo. Nadie sabía si tenía familia o amigos cercanos, así que los gastos funerarios fueron cubiertos por el gobierno. Su apartamento fue rentado una semana después.
Cierro lentamente la puerta detrás de mí. Las saludo y les pregunto si quieren algo de tomar mientras me dirijo a la cocina. ¿Agua, café, whiskey? Me pregunto en que clase de problema estoy metido. Ninguna de ellas parece feliz. A pesar de que no tengo una relación seria con ninguna de las tres, tendría grandes problemas si tuviera que decidir por solo una. Regreso a la sala con 4 tazas de café sin azúcar. Es así como lo tomamos, amargo. Las tres están esperándome con una pequeña sonrisa. Las cosas mejoran un poco al parecer.
Pasamos toda la tarde platicando, compartiendo historias de amor, locura y muerte. Quiroga estaría orgulloso. A media noche la mujer de color se levanta y dice que es suficiente, es hora de irnos. La rubia le dice que esta pasando un muy rato, que no es muy común que pueda pasar su tiempo así, que si no podemos esperar un poco mas. La joven punk se suelta a llorar, dice que no es justo, que siempre que se esta divirtiendo realmente las cosas tienen que terminar así. Ella les contesta con un aire casi maternal que a ella no la hace feliz tampoco, pero que así es como debe de ser, como siempre ha sido. Yo les pido que se queden, les digo que no tienen que irse si no lo desean. La joven viene hacia mí y entre sollozos me abraza mientras me dice que yo voy a ir con ellas. La rubia se acerca asintiendo con la cabeza. La mujer de color, ya enfrente de mi, me besa. Es entonces cuando me doy cuenta de que toda mi vida he tenido una relación seria con ellas, con las tres. Somos un cuarteto y debemos irnos. Una extraña puerta se abre a la mitad del cuarto y la Soledad, la Tristeza, la Oscuridad y yo la atravesamos juntos.
El disparo despertó a todo el edificio. El sonido viajo por los conductos de ventilación directo a las habitaciones. Pero eso fue lo único que sorprendió a la gente de su suicidio. Todos lo que lo conocían sabían que había algo extraño en el. Siempre solo, siempre vestido de negro, siempre con esa mirada triste. Se preguntaban que significado tendría el beso azul que tenia marcado en la mejilla izquierda, pero no les preocupaba mucho, seguro alguna extraña referencia literaria o algo por el estilo. Nadie sabía si tenía familia o amigos cercanos, así que los gastos funerarios fueron cubiertos por el gobierno. Su apartamento fue rentado una semana después.


2 Comments:
Locura y muerte... las dos putas mas amadas... yo q puedo decir... quizàs pueda decir q se lo q es ser habitados por ellas..
viejas amigas, eh! espero que sea sin alucion personal.
TQM!
Post a Comment
<< Home