Un intento mas
Me acerco lentamente y con mi mejor sonrisa comienzo la conversación.
-Suman ya 10,534, divididas en 14 categorías y muchas más subcategorías. Cada momento en el que no trabajo o duermo lo dedico a ellas. Mis fotografías. Pequeños fragmentos robados al tiempo.
Le muestro mi cámara con la foto mas reciente aun en la pantalla de cristal líquido.
-…
Silencio.
-Estoy convencido de que no hay nadie que necesite estos fragmentos más que yo. La vida me resulta demasiado rápida. Cada que se presenta uno de esos momentos especiales, me detengo a observarlos, pero el único que se detiene soy yo. Todo lo demás continúa en movimiento. Es así como la vida me pasa de largo.
Mientras estoy ensimismado en la belleza de alguna mujer, esta se cansa de esperarme y se va. Para cuando me doy cuenta de lo que ha pasado, es demasiado tarde para recuperarla.
Mientras disfruto de la honesta sonrisa de un bebe, él crece y se va a hacer su vida a otra parte.
-…
No logro conseguir una respuesta o una mirada aun. Continúo.
-Fue esa la razón por la que comencé a tomar fotografías, pero no me resulto como yo esperaba. Creía poder utilizarlas para admirar los detalles cuando estuviera a solas, pero lo que vi impreso en esos brillosos papeles fue más de lo que mi cerebro pudo soportar. La belleza me golpeo de frente y aun no soy capaz de levantarme.
Desde ese día cargo una cámara a donde quiera que voy. Algunas veces tengo suerte y puedo capturar un fragmento más. Algunas otras, vienen ocultos dentro de los momentos felices que familiares y amigos deciden compartir conmigo.
Aprendí a manipular luces, sombras, ángulos, lentes, programas de edición y todo lo que pudiera ayudar a mejorar la experiencia. Las utilizo como mensajes cada que no puedo expresar mi idea con palabras (cosa que pasa prácticamente cada vez que lo intento). Pero al parecer perdí algo en el proceso. Algunos opinan que fue el presente, otros que simplemente la razón. El caso es que hoy en día, la única manera de ver el mundo sin sufrir dolores de cabeza, es a través de mis fotos.
-…
Por fin, parece algo interesada. Es ahora o nunca.
-Lo que nos lleva al motivo de estas palabras. Hace unos meses apareciste en el rincón en uno de mis retratos. De entre todas las maravillas capturadas por mi cámara eres por mucho la mejor. Me impresionaste de sobremanera y empecé a buscarte y cuando te encontré, a observarte.
-¡!
Se le nota asustada. Tengo que apresurarme.
-Se que eso suena escalofriante, pero no temas, soy inofensivo. En estos meses he aprendido mucho de ti. Se que le das tu amor a un buen hombre, que tus niños son dueños de tu tiempo y que importantes cuestiones ocupan tu mente. He deseado inmortalizarte en formato jpg tantas veces, pero nunca me convenzo de hacerlo. Un sentimiento de deshonestidad me invade al pensar que robare tu imagen, así que hoy decidí arriesgarme un poco y acercarme para pedirte, no, para suplicarte, que compartas tu belleza conmigo. Para pedirte que me permitas amarte de la única manera de la que soy capaz. A la distancia.
-
En rápido movimiento, se levanta y se aleja prácticamente corriendo.
-¡Espera, por favor, no te vayas…!
…


1 Comments:
OH!
Post a Comment
<< Home