November 19, 2007

Miedo

Por fin llegas. Mi estimado amigo. Te llame hoy en mi hora de necesidad. Se que siempre estas dispuesto a ayudarme, a darme un consejo. Pero sientate. Quieres que te pida un refresco? Yo la verdad es que me parece que necesito algo de alcohol, aunque sea una cerveza. Quieres una también? Muy bien. “Seniorita puede traernos dos cervezas por favor? Bueno, si, a lo que venimos. La cuestión es que creo que he cambiado, y como sabrás, nunca he sido muy bueno para lidiar con los cambios. La verdad es que el cambio me asusta. Y antes de que me salgas con alguna estupidez de esas como “El que no arriesga no gana” dejame platicarte:
Todo comenzo esta mañana La escuche mientras se levantaba y se vestía para ir a trabajar. Yo finji dormir para evitar tener que lidiar con esas cuestiones de la culpa del siguiente día. A pesar de que yo estoy orgulloso de haber introducido el aspecto físico a nuestra relación tan rápido, ella aun tiene ciertas reservas. Mantuve los ojos cerrados y permaneci lo mas quieto posible hasta que el silencio regreso a mi apartamento. Una vez convencido de que estaba solo, me moví hasta su lado de la cama, fríos pliegues de sabana me invitaban a retirarme, pero yo estaba decidido a encontrar, entre las ruinas de la pasión nocturna, reminiscencias de su aroma. Puedes pensar en mejor desayuno que ese? Ahora, imagina mi sorpresa cuando encontré algo mas. Oculto, como si temiera ser descubierto, un articulo indudablemente femenino me hacia compañía. Un brassiere. Una prenda azul pastel, haciendo gala de cierta palidez, cual cicatriz tras las constantes batallas contra la lavadora. Delicada tela y complejo diseño. Extraños adjetivos para describir al guardián de tan presiados tesoros. El simple tacto alborotaba mi memoria e incitaba a mi imaginación a planear posteriores encuentros con ella. El tan buscado aroma antes buscado, estaba ahí, pero era un poco diferente al que pensaba encontrar, era un poco mas intenso, no se bien como describirlo. Intentaba aclarar ese punto cuando otra idea se impuso en mi. Salí de la cama, con dirección al baño. Busque detrás del espejo y encontré mas cosas que solo podían ser de ella. Algunas cremas, un delineador y su cepillo de dientes. Los nervios me invadían. Que podía significar todo aquello? Una vez terminados mis asuntos en ese lugar, me aseguraba a mi mismo que no tenia importancia. A todo mundo puede olvidarsele un par de cosas en la casa de su pareja. El pánico me invadió por completo cuando al abrir el refrigerador, ahí, delante de todo lo demás, encontré una botella de leche sin grasa. “Esta mujer me esta invaded“, pensé. Se apodera poco a poco de mi espacio. Pronto esto tendrá cortinas de encaje, velas aromatizantes y bamboos en el baño. Mi cabeza daba vueltas. Sentía un hueco en el estomago. Necesitaba recostarme, así que volví a la cama. Y ahí estaba esperándome. El brassiere azul. Lo levante y medite sobre que le diría a su dueña. Pensaba en los cambios que se presentarían en la casa, en mi rutina, en mi vida. Es ahí donde esta lo mas espeluznante. Sonreí. No me importaron. Tome la prenda y la puse en el cesto de ropa sucia.
Como lo ves? Tengo miedo mi amigo. Esto no había pasado nunca. No se como manejar una situación así. Que pasara ahora? Como voy a explicárselo a ella? Creo…
Creo que estoy enamorado.

5 Comments:

Blogger Abbita said...

Creo que estoy enamorada...no, no creo, estoy segura que estoy enamorada. eso es malo?

9:03 AM  
Blogger Abbita said...

aun sigo creyendo que estoy enamorada, peligrosamente enamorada, es malo?

saludos niño! mucho tiempo sin verte...

10:12 PM  
Anonymous Anonymous said...

This comment has been removed by a blog administrator.

5:26 PM  
Blogger vainillita said...

This comment has been removed by a blog administrator.

12:49 PM  
Anonymous Anonymous said...

This comment has been removed by a blog administrator.

3:35 PM  

Post a Comment

<< Home